Paulo Coelho, escritor, 78 años: “Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre dejó de percibir las cosas buenas que surgen en su vida”


Paulo Coelho, escritor, 78 años: “Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre dejó de percibir las cosas buenas que surgen en su vida”

Muchas veces, la rutina hace que los días comiencen a parecerse entre sí. Las mismas obligaciones, horarios y actividades pueden hacer que el tiempo pase sin que prestemos demasiada atención a lo que ocurre a nuestro alrededor.

Sobre esa sensación reflexionó Paulo Coelho, escritor y letrista brasileño. “Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida”, dice una de sus frases más conocidas.

La cita es de El alquimista, una de las novelas más famosas del escritor, publicada en 1988. El libro cuenta la historia de Santiago, un joven pastor andaluz que decide abandonar su vida conocida para perseguir un sueño: encontrar un tesoro oculto cerca de las pirámides de Egipto.

A través de su viaje, Coelho reflexiona sobre los sueños, las oportunidades y la importancia de prestar atención a lo que sucede mientras se busca aquello que uno desea.

Qué significa la frase “Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre dejó de percibir las cosas buenas que surgen en su vida”

Con esta frase, Paulo Coelho plantea que la sensación de que todos los días son iguales no siempre tiene que ver con que no pase nada nuevo, sino con la forma en que miramos lo que ocurre a nuestro alrededor.

Cuando una persona se acostumbra a repetir las mismas actividades y concentrarse únicamente en sus obligaciones, es posible que empiece a pasar por alto pequeños momentos que pueden hacer diferente una jornada.

Una charla con un amigo, un buen café, una salida inesperada o simplemente disfrutar de un rato tranquilo pueden quedar en segundo plano frente a la rutina.

Por eso, el escritor invita a prestar más atención a esas cosas que muchas veces parecen insignificantes.

No se trata de cambiar completamente la vida ni de buscar algo extraordinario todos los días, sino de volver a valorar aquello que ya forma parte de todos los días.

La frase también apunta a una sensación bastante común entre los que trabajan de lunes a viernes: esperar que llegue el fin de semana, las vacaciones o algún acontecimiento especial para disfrutar.

Mientras tanto, los días de la semana pueden convertirse solamente en una sucesión de obligaciones.

En ese sentido, Coelho propone cambiar la mirada sobre lo cotidiano. Incluso dentro de una rutina, cada día puede tener algo diferente si uno se detiene a observarlo.

La clave está en no dejar que la costumbre haga que esas pequeñas cosas pasen inadvertidas.

También depende de cada uno evitar que la rutina se convierta únicamente en una sucesión de obligaciones.

Hacer un plan después del trabajo, encontrarse con un amigo, mirar una película o serie, hacer actividad física o simplemente tomarse un tiempo para disfrutar de una comida rica, son solo algunas formas de romper con la monotonía.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior